9 jul. 2011

Sobre el ingreso a Arquitectura en la UCV

Vía Facebook, un conocido citó lo siguiente: «Nota recibida por director de liceo a vuelta de email "Me atrevo a asegurarle que la carrera de arquitectura en la Central es prácticamente imposible de lograr si no va con padrinos(cursivas por mí).

Destaco que quien citó al director del liceo, sólo transmite una información que recibió y que considera suficientemente seria para tomarla en cuenta. Es claro que no son sus palabras, sino las de alguien a quien debe tener en alta consideración y que sin duda ejerce su derecho a opinar..

El problema es que la aseveración hecha por el director del liceo es completamente falsa; desprestigia sin fundamento alguno a una institución de reconocida importancia en nuestro país y a quienes la encarnamos con seriedad, responsable dedicación y mística de trabajo.

Desde un punto de vista institucional, el ingreso a la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, está normado por el Reglamento de Ingreso de Alumnos, aprobado por el Consejo Universitario el 08/03/2000. En el Artículo 5º de dicho reglamento se establece que las formas de ingreso a la UCV son: a) asignación a través del Sistema Nacional de Admisión o Registro Único del Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Universitaria (RUSNIEU, OPSU, MPPES); b) asignación mediante procesos de admisión interna de Facultades o Escuelas (PAI, FAU, UCV); c) ingresos por reincorporación; d) ingresos por equivalencias y e) ingresos por situaciones especiales. Vale señalar que las “situaciones especiales” a las que refiere el citado artículo corresponden a convenios, acuerdos y contratos colectivos entre la universidad y su personal; trámites autorizados por el Consejo Universitario, como cambios de escuela, diferimientos; o programas especiales avalados por el Consejo Universitario, tales como Convenio Amazonas, Convenio Delta, ingreso para artistas y deportistas destacados, convenios diplomáticos y el Programa Samuel Robinson.

Ésa no es una respuesta prefabricada para desestimular a nadie ni para ocultar ningún oscuro procedimiento. Es la base de toda nuestra actuación y de sus resultados exactos y públicos.

Alcanzar un cupo en la universidad supone cumplir con el perfil aptitudinal que se pauta y mide. Pero no sólo eso, sino también –y en las circunstancias actuales del país está evidente y cotidianamente expuesto– por el problema del limitado cupo, debido a la imposibilidad de recibir un mayor número de estudiantes (no es necesario que me detenga aquí sobre nuestras insuficiencias presupuestarias).

La EACRV de la FAU-UCV tuvo un incremento sostenido de su cupo, en una razón aproximada al 5%, hasta el año pasado. Del 2009 a 2010 la solicitud de aspirantes a ingresar a Arquitectura en ella se incrementó en más o menos un 100%: pasó de cerca de 1500 aspirantes en 2009 a 3000 en 2010 (hecho que no logro explicarme). La Escuela no podía recibir más de 170 estudiantes (que serían distribuidos en los dos semestres del año lectivo 2010-2011). De ese número, se previó el 35% del ingreso por OPSU, el 45% para ingreso por Proceso de Admisión Interno y el 20% para ingreso por las condiciones especiales ya señaladas.

En nuestra Facultad nadie entra sino es por los modos que están reglamentados.

Desde mi experiencia personal –pues fui Coordinador Docente de la Escuela desde 2008 hasta 2010 (cargo que equivale a ser subdirector)– prever los cupos y su administración fue parte mi responsabilidad y la cumplí con seriedad y convicción de hacer lo correcto. En virtud de esa experiencia y del trato que tengo con mis compañeros de trabajo en la FAU, doy fe de que es la conducta que he podido observar que mantienen quienes me han sucedido en el cargo; y es la que se ha mantenido por todas las personas que se han desempeñado en las mismas funciones desde la gestión del Decano Marco Negrón; actuación indiscutidamente continuada por los Decanos, Directores y Coordinadores que hasta hoy he conocido. Y eso ha sido así, a pesar de las múltiples presiones (internas y externas) que cada año se reciben y a través de tantas acusaciones sin fundamento.

Entiendo que las perspectivas personales o individuales, por causa de no lograr un objetivo que debe ser alcanzado a través de las normas, lleven a buscar explicaciones que ayuden a superar la frustración de no haber obtenido lo que se desea. Dado el ambiente social que vivimos, la más de las veces esas explicaciones caen en el campo de la duda mutua, en el descrédito de las personas, en la pregunta por atajos o caminos que, aunque enrevesados, quizás nos lleven al destino propuesto. Lo lamentable del caso es que no son pocas las veces que nos encontramos con razones para seguir abonando esas explicaciones. La decepción nos mina a diario, ciertamente, y la fe en este mundo y en esta vida parece desaparecer cada vez más.

Puedo decir que la FAU-UCV hace todos sus esfuerzos y utiliza su mejor capital académico para cumplir su deber a través de un proceso honesto, transparente y correcto, dispuesto a soportar cualquier auditoría.

Soy profesor de la FAU-UCV y universitario. No dejo de serlo en ningún espacio público. Incluso no dejo de serlo en muchos aspectos de mi vida personal y cotidiana. Me siento feliz de serlo e intento sostenerlo con dignidad y méritos propios. Por ello, me siento corresponsable ante una duda que cae sobre la FAU-UCV. Cuando la duda lleva al desprestigio personal o al de una institución que amo y no a la creación, se vuelve un instrumento ante el cual no puedo quedarme inmóvil. Desprestigiar es demasiado fácil y reconozco que en estos tiempos parece una obsesiva afición nacional en la que más o menos caemos todos.

Invito a que ante cualquier duda o insatisfacción con el proceso de admisión, se comuniquen con la Coordinadora del Programa de Admisión por la Facultad, Prof. Nathalie Buonaffinna (Tlf. 605.19.83, natyucv@gmail.com) o con la Dirección de la EACRV (Tlf. 605.19.84) en la persona del Prof. Gustavo Izaguirre (gizaguirrel@fau.ucv.ve ) quien siempre está a la orden para explicar e informar sobre nuestra facultad, sus fines, cultura y políticas académicas.

Y sin ninguna duda, estoy personalmente a la orden para conversar del tema; lo que demuestro desde esta carta abierta a todo público.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes.
Anteriormente escribí un comentario y a la hora de publicarlo me salió un error número no sé cual, casi me da algo porque escribir exactamente lo que escribí antes puede resultar tedioso pero lo intentaré de nuevo.
He leído atentamente todos los comentarios que dieron lugar a esta entrada de blog y desde mi humilde opinión, considero que hay razones valederas de parte y parte. Y por qué digo de parte y parte? porque así como es cierto el déficit de cupos universitarios también es cierto que hay estudiantes que logran entrar a la UCV por palanca (digo esto porque conozco un caso personalmente) y basicamente es en torno a lo que han girado los comentarios vía Facebook.
Estoy totalmente de acuerdo con Ud. en lo que representa y la importancia que posee una casa de estudios como la UCV; pero así como me parece desproporcionado que un director de liceo emita un comentario de tal envergadura sin presentarse a las instancias correspondientes, también tiene el mismo matiz aseverar que la información es completamente falsa.
Pienso que estamo acostumbrados a criticar pero a la hora de hacer frente a las situaciones esperamos que lo haga otro cuando en realidad esto es responsabilidad de todos. Quizás habría que revisar el engranaje que lleva al surgimiento de los problemas que atañen a una sociedad pero en la mayoría de los casos tememos perder nuestra tranquilidad y esto se convierte en un bumerang que nos ataca.
Gracias Sr. Zamora por tan explícita información de los reglamentos de admisión a la universidad; en mi caso doy fe de eso porque tengo una hija estudiando en la UCV y no entró por métodos fraudulentos ni mucho menos.
Sería bueno que así como se escribieron comentarios a un estado de Facebook, el debate continuara por este medio porque es una forma de dar luz a situaciones que pueden resultar confusas. Como dije antes esto es responsabilidad de todos y habría que ver cuantos estamos dispuestos.

Palabras mas, palabras menos fué lo que escribí anteriormente. Espero pueda publicarlo esta vez.

Un saludo
Tamara Medal Peña.

hzdedalus dijo...

Muchas gracias Tamara por compartir su opinión conmigo y con quienes puedan leer esta nota.

Reconozco que me expresé con vehemencia al decir que esa opinión del director de liceo es "completamente" falsa. No puedo hablar por todas las Facultades de la UCV y debo acotar mi comentario a la FAU; de la que sí me siento capaz de afirmarla con el mismo énfasis (hasta que alguien me haga ver que estoy equivocado). En la FAU-UCV nadie ingresa por padrinazgos ni palancas. Y conozco a muchas personas de la UCV que se esmeran por lograr que los procesos sean correctos y auditables. Lamentablemente, también sé que no somos infalibles; pero donde observamos algún error, hacemos lo necesario hasta el límite de nuestras capacidades y fortalezas por enmendarlo.

Como interpreto su comentario, estoy de acuerdo con usted en que somos corresponsables, en algún grado, de muchos de los problemas que nos atañen como sociedad. Pienso que hace falta que maduremos de una generación de críticas diagnósticas a otra de críticas productivas; es decir, pasar de la sola denuncia a la denuncia bien fundada y complementada con ideas y propuestas orientadas al logro del bien necesario y correcto.

Muchas gracias de nuevo por su colaboración en esta conversación y le reitero mi disposición a continuarla.

Saludos.

h.

Anónimo dijo...

Muy buenas tardes profesor, este año 2014 presentaré para la prueba de Arquitectura en la UCV, mi pregunta es; ¿Sabe usted cuántos cupos aproximadamente darán para este año?(por prueba interna). Según tengo entendido, los cupos disminuyeron y tengo esa gran duda. Muchas gracias.