19 sep. 2006

19 de septiembre de 2006

Hoy hace exactamente dos meses que no escribía.

Quiero decir: desde hace dos meses no escribo buscando ese resplandor que algunos creemos –más bien anhelamos– hallar en medio de las palabras.

No. Desde hace dos meses he escrito “instrumentalmente”: cumpliendo, respondiendo a lo solicitado; explicando, mostrando, ayudando a observar. Desde hace dos meses… ¿no pienso?, ¿no siento?

¿Qué he hecho entonces? Porque, definitivamente, no queda papel en blanco en el estante de mi estudio ni en la bandeja de mi impresora. He gastado casi tres libretas de bocetos y anotaciones. He recargado la pluma fuente en incontables ocasiones, he vaciado ya varios marcadores; he repuesto una y otra vez el portaminas, afilado una y otra vez lápices y creyones. ¿Qué he hecho?

¡Qué extraña sensación esta de saber que diariamente he estado haciendo algo y de saber que, de entre lo hecho, no ha surgido –o no he sido capaz de ver– esa minúscula llama portadora de la sed! ¡Que ha sido postergada! ¡Que sostengo una especie de asfixia…! ¡Sí!, ¡como quien trata de atravesar de extremo a extremo una piscina aguantando la respiración por debajo del agua!

Hoy hace exactamente dos meses que no respiro.

2 comentarios:

Ophir Alviárez dijo...

Sabes Hernán, cualquiera que se precie de "escritor" o de pichoncita, -como yo- se sentirá inemdiatamente identificado con tus palabras y con ese ahogo que se apodera hasta de la sonrisa, cuando sabiendo que hay que decir escribiendo, no se hace, pero...como casi siempre hay un pero, hoy tras leerte, creo que la cosa no está del todo mal, ya que si has "gastado" ese papel, la tinta, la mina y hasta el tiempo, tengo la certeza de que escondidito, quizá algo camuflado, habrá mucho que se pueda hacer crecer.

El tiempo, amigo mío, así como algunas veces es verdugo, otras es aliado, déjalo correr sólo para ver tus creaciones andando..Calro que se puede, si puedo yo...

Saluditos,

OA

dedalus dijo...

Muy amable Ophir, por tus palabras y aliento... gracias.

Comparto contigo esto que leí en tu blog:
"Hay momentos de gravedad
en los que sientes que has caído ya entre los que caen"

Ciertamente el tiempo nos vuelve levadura –o no. En fin. Hay que insistir y leer, leer, porque algo queda.

Muchos saludos y muchas gracias, de nuevo.
Bienvenida siempre.

H.