24 feb. 2006

Sobre la conversación

Sólo la conversación nos puede salvar. Porque la conversación es compartir las versiones que de la realidad cada uno de nosotros, en su más completa soledad, construye. Y el principio básico de toda conversación es desear comprender la razón del otro, a quien, por respeto, le reconocemos que puede tenerla y que importa su cercanía. Sólo así es posible la convivencia, la ciudad, la civilización: deseando compartir lo que cada uno de nosotros es capaz de crear y dar. Y creando y dando lo que producimos al negociar y reunir.

Mientras sigamos fundados en el paradigma del tercero excluido, esto es, la realidad sólo puede ser verdadera o falsa, negociar es sólo ganar o perder; jamás venceremos nuestras miserias humanas: la adicción al poder y el atávico instinto de destruir al que nos confronta.

3 comentarios:

LuisCarlos dijo...

Casualidad, esta semana escribí un ensayo sobre los weblogs llamados "Conversaciones en la red", y hablaba cómo el encuentro con el otro podía generar una especie de ciudadanía extendida basada en la información.
Y por ahí se va.....
Ya veo que ese encuentro con el otro significa alegremente conseguir puntos comunes.
Salud

Vicente Ulive dijo...

Hola Hernan:
Me llevo tiempo llegar aqui... Pero llegué. Creo que la conversacion tiene el problema de que puede derrapar en sofismas o peor, en retorica, es decir, hablar y hablar sin poder ponernos de acuerdo.
A veces esto se hace a proposito para denunciar la conversacion como inservible (vease USA y la ONU sobre Irak).
Te todos modos, es bueno ser utopico...
Saludos,
V.

dedalus dijo...

Hola Luis y Vicente.

Gracias por sus comentarios. Voy a leer el ensayo que escribiste Luis, aunque en el intento de conexión a tu link hoy no lo logré. Lo haré. Me quedo con una duda: ¿qué quieres decir con que “el encuentro con el otro significa alegremente conseguir puntos comunes”. ¿Qué debo leer ahí donde dice “alegremente”?

Y Vicente, sí es cierto que la conversación entendida como simple cháchara o charla no da otros resultados que esos que comentas. Asumo que en eso consiste exactamente el diálogo. Durante un diálogo cada quien sólo desea convencer, vencer al otro con su ayuda, a favor de nuestros puntos. Una conversación bien entendida no se desvía de su intención de construir una versión común a partir del respeto mutuo. En eso, ciertamente, procuro sostener una actitud utópica: en que algún día los pueblos, las comunidades, se acercarán y relacionarán unas a otras a partir del principio de no destrucción mutua, de no violencia, de respeto.

Un fraternal saludo a ambos de nuevo y me alegra mucho haber recibido su visita.

H.