14 feb. 2006

Días de lluvia

Todo día conducido entre celestinas tareas y confesiones
debe protegerse con un paraguas amarillo
o violeta
si al despedirnos me dejas un deseo ardiendo en la mejilla

No puedo decirte

Por el humor de las nubes
he aprendido a presagiar las formas de tu ausencia

El efímero habitante de ciudad que soy
ya no sufre por los devaneos del cielo
mis temores provienen del horizonte de tus ojos
cuando llueves en mí

3 comentarios:

To dijo...

Sí señor. Muy bueno.
Salud.

dedalus dijo...

Gracias, tú.

:-)

Isabel Bertossi dijo...

Bonito poema. Me gusto.
Un cordial saludo.