¿Para qué llega la mañana?
¿por qué levanta el sol a los que duermen?
¿por qué convoca
grifos abiertos cepillos de dientes
gavetas que se abren se cierran
miradas sobre el reloj de la cocina
hervor de leche espuma
cereales arrugas en la camisa
trenzas rotas zapatos perdidos
manos y peines cabellos húmedos
relojes en los brazos en los ojos en la prisa
la prisa la prisa la puerta del colegio
escritorios
piedras en el rostro?
¿Para qué el mediodía?
¿por qué se tocan puertas se buscan ojos?
¿por qué a la incesante inquietud del río
se entregan
calor aceras motores encendidos
cuerpos que se estrujan vueltas y vueltas en las ruedas
botones ascensores aire
aire artificial aire sucio aire frío
llaves que llegan manos abiertas manos heridas
aromas de rostros que se apartan
labios que se cierran?
¿Para qué la noche?
¿por qué la cama persiste en su espera?
¿por qué el silencio de las piedras se interrumpe
con voces furtivas despedidas
camiones del aseo televisores trasnochados
gemidos inaudibles nombres de mujer
nombre de hombre silencio
silencio de lámparas de libros
tic-tac de relojes obstinados
sábanas desdobladas con frío
sudor resbalando por la nuca
resbalando por la espalda piernas
almohadas mudas
cuerpos volteados aguas de sueños
sequedad de abrazos?
¿Por qué la elíptica repetición se alza dueña
reparte ausencias abraza sombras
despierta lémures que reúne en torno a su mesa?
¿Por qué sonríe cuando se abren los ojos
que quieren seguir cerrados?
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